La moral secuestrada por el estatismo

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La moral ha sido secuestrada por los estatistas. Es su amante y su mayor aliada en la guerra de las ideas. Los estatistas han conseguido a base de coacción y manipulación el monopolio de la supremacía moral y, si los liberales no conseguimos rescatarla, tenemos la guerra perdida.

Los estatistas han conseguido que se considere inmoral proteger tu propiedad privada, negarte a un chantaje a mano armada, mientras que son totalmente morales reiteradas subidas de impuestos con tipos impositivos cada vez más altos. Es más, han revestido la coacción con supuesta solidaridad. De hecho, es una buena arma. La moral se ha convertido en un mecanismo de control social que favorece toda acción que engorde la estructura estatal. Es por eso que en las escuelas te enseñan a ser solidario, pero sólo serlo dándole más dinero al estado. Es por eso que en las escuelas te dicen que estás moralmente obligado a ayudar, pero que a la vez eres incapaz de actuar. Nunca te dirán que, ya que eres “rico”, deberías hacer una fundación con tu dinero para ayudar a los pobres. Claro que no. La moral es lo que dictan ellos, y ellos nunca dictarán la libertad del individuo.

De igual modo, se considera totalmente moral subvencionar la cultura, mientras que en realidad lo que se consigue es controlarla. El estado es quien decide qué se considera cultura y qué no, ignorando la opinión del gran público, convirtiéndola en burda propaganda, desvirtuándola, arrancándola de las clases populares, secuestrándola. Aun así, si alguien fuera contrario a su subvención seria tajado de Nazi o similar. ¿A caso no decidían los Nationalsozialisten qué se consideraba cultura y qué no?

Seguramente os habréis dado cuenta de que la mayoría de artistas son de izquierdas e incluso resulta difícil imaginar uno que no lo sea. Esto es consecuencia de que la mayoría de estatistas más convencidos de este país son de izquierdas. Pero no me malinterpretéis. Un estatista de derechas secuestraría la cultura de la misma forma, y se continuaría considerando moral.

Otro aspecto que se considera moral es que el estado decida a qué colegio irá tu hijo si tú no tienes recursos, y decida su plan de estudios, los autores que leerá y con qué ideas saldrá del colegio. Sí, se considera moral. Inmoral será para ellos querer una educación libre, que los padres elijan la educación de sus hijos, incluso que sean escolarizados en casa. Se considerará inmoral no querer que tu hijo lo eduque el estado.

Este tipo de paradojas las encontramos por doquier en nuestras vidas. Se considera moral que el estado pueda inspeccionarte con total impunidad y quererte proteger de esto será inmoral. Por esto tanta gente aboga por abolir el dinero líquido: es una de las últimas válvulas de escape para huir de los saqueadores. La libertad contractual se considera inmoral, mientras que la imposición de cláusulas obligatorias se considera moral. Esta es una de las razones por las que las mujeres cobramos menos: nos imponen la cláusula de baja por maternidad, también a quienes no tengan intención de tener hijos. Se considera moral imponer una cuota de mujeres en las empresas e instituciones. Se considera moral considerar que una mujer por sus méritos propios no llegará ahí, que necesita ayuda. Así mismo, se considerará inmoral opinar que las mujeres podemos competir libremente con los hombres. También se considera moral que el estado te diga lo que debes y lo que no debes hacer con tu cuerpo. Que tú puedas decidir es inmoral. A menudo se considera inmoral lucrarse por tus propios medios; lo podemos ver cuando se critica a Amancio Ortega o a Lionel Messi por cobrar lo que cobran. Pero se considera perfectamente moral vivir de favores y subvenciones.

En definitiva, los liberales debemos rescatar a la moral de las manos de los estatistas que la pervierten. La primera batalla que debemos ganar es la de la moralidad. Sino, seguiremos en el exilio, como parias, como inmorales. ¿Quién querría escuchar a un inmoral, a alguien que predica el mal? Mientras ellos tengan la balanza del Bien y del Mal, tenemos el futuro negro. A mi entender, en lugar de ser tan pragmáticos como acostumbramos ser los liberales, debemos defender la Libertad desde la moralidad, desde el Bien. Debemos convencer a todo el mundo que la Libertad no es buena solo como recurso para el beneficio personal de cada individuo, sino como una idea universal moral. Debemos rescatar la moral de las manos de los estatistas y devolvérsela a su legítima dueña: a la Libertad.

Meri CampMeri Camp
Estudiant de primer d’ADE a ESADE

 

 

3 Comments

  1. Federico 30 enero, 2016 Reply

    Me encantó el artículo. Es cierto que siempre nos centramos en una mirada utilitarista de la libertad. La mirada ética debería ser la primordial a discutir.

  2. Anonymous 31 enero, 2016 Reply

    ¿Tenemos la guerra pérdida? ¿Estamos en una guerra? ¿Debemos convencer…? Mejor dime: ¿Tenemos que parecernos a los socialistas que despreciamos tratando de convencerlos de algo? Dejar de ser pragmáticos… A costa de dejar de ser lo que somos? No actuar como liberal significaría dejar de ser liberal. Vamos a tratar de combatir “su moralidad” convenciéndoles de que la “nuestra” es mejor? El mundo no es blanco y negro. Ni del bien ni el mal. Es mucho más complejo, hay muchos más matices. No se debería combatir un adoctrinamiento con otro adoctrinamiento, y es de lo que más pinta tiene tu artículo. Está muy bien, pero quizás podrías pragmatizar un poco ;)

    • Meri 4 abril, 2016 Reply

      Gracias por tu comentario. Me debo haber expresado mal, no pretendía decir que nuestra moralidad es mejor, sino que se debería cuestionar lo que se ha establecido como moralidad e inmoralidad desde el estatismo. Insto a la gente a pensar por sí misma y a establecer lo que considera moral, inmoral, o lo que cree que no se deba opinar. Quiero devolver la balanza del bien y el mal a las personas, para que ellas puedan decidir con su criterio. También se debe tener en cuenta que las ideas liberales se consideran inmorales por unos axiomas determinados por el estatismo. Si queremos divulgar las ideas de la libertad, primero deberemos romper el monopolio de la moralidad, para que se esté abierto a considerar nuevas posibilidades y abrir la mente. Gracias por leerme! Y encantada con las críticas constructivas :P

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