Hacerlas dueñas de sus vidas

maja desnuda

Hace unas semanas me topé con un artículo del Club de los Jueves sobre “la profesión más vieja del mundo”, en palabras de su autor. Obviamente, eso no es cierto; en Students For Liberty Barcelona entendemos la ley de Say y sabemos que, en todo caso, la profesión más antigua del mundo fue la del primer cliente de la prostituta (si no, ¿con qué dinero le hubiera pagado?). En cualquier caso, el autor apunta una supuesta incoherencia de los liberales: quejarse de los altos impuestos y regulaciones y, a la vez, apostar por la legalización de la prostitución. La tesis del autor se basa en que el mercado de los servicios sexuales, al no ser legal, no puede ser regulado ni el estado puede cobrar impuestos a prostitutas y clientes. ¡El sueño libertario! No obstante, nos dice, la legalización, paradójicamente nos apartaría de ese paraíso liberal. El autor indica:

La prostitución en España es de hecho una actividad que a día de hoy cualquiera puede ejercer libremente en su domicilio. Pero muchos liberales quieren más. Quieren la legalización total y un reconocimiento ESTATAL explícito de dicha profesión. Y eso en España, a día de hoy, significa que si la actividad se realizase en un piso, este piso debería contar con todos los permisos, licencias y autorizaciones administrativas necesarias. Que si la actividad se realizase en la calle de forma legal, se debería pagar un canon al ayuntamiento mediante el cual obtener la correspondiente licencia, de forma similar a los vendedores ambulantes. Y siempre y en todos los casos, que la prostitución estaría obligada a pagar impuestos, respetar horarios comerciales, emitir facturas, liquidar el iva, pasar controles sanitarios homologados, pagar seguridad social, tener derecho a las pensiones estatales, derecho a un convenio colectivo negociado por sus sindicatos, derecho a bajas médicas (las estadísticas por bajas por depresión iban a marcar un antes y un después), derecho al paro, derecho a indemnizaciones por despido, a Fogasa, etc…

En definitiva, que un mercado que funciona de forma de forma libre (¿no es eso a lo que aspiramos los liberales?) acabaría convirtiéndose en un infierno fiscal y regulatorio, como todos los demás sectores.

El argumento puede tener cierta lógica: es mejor que unos pocos disfruten del mercado libre a que nadie pueda. Sin embargo, la cuestión es, a mi parecer, mucho más compleja. ¿Por qué? Pues porque precisamente la no legalización de la prostitución provoca un grave problema: la trata de blancas. Mujeres raptadas o engañadas que llegan al negocio del sexo y pasan a ser explotadas por mafias que las tratan como esclavas. Drogadas, violadas, y sometidas a otros tipos de abusos. Así es su día a día, metidas en una espiral de la cual no les es fácil salir. El problema es que también hay mujeres (y hombres) que se prostituyen de forma voluntaria, por lo que distinguir a aquellas personas que realizan esta actividad de forma voluntaria y las que no, es muy difícil. Si, como propone el autor del artículo mencionado, la prostitución no se legaliza, sino que se mantiene en la situación actual (mercado alegal pero tolerado, podríamos decir), muchas personas seguirían ejerciendo la prostitución de forma forzosa.

Llegados a este punto, tenemos dos alternativas: prohibición absoluta o legalización. La prohibición no me parece una buena idea. Pese a que podría reducir drásticamente la trata de blancas, mientras existan personas que deseen ejercer ese oficio de forma voluntaria (repito, esta gente también existe), una prohibición es totalmente absurda: si la prostituta y el cliente han pactado un servicio que creen que va a ser beneficioso para ambos, ¿por qué meterse en medio? Lo contrario sería evitar que alguien pueda ganarse la vida, aunque esté lejos de ser un trabajo ideal para la mayoría de personas. Por eso me parece mucho más razonable la legalización. Existiría un mercado legal donde aquellas personas que quieran ofrecer servicios sexuales de forma voluntaria puedan hacerlo sin problemas, sin sentirse criminales, y sabiendo que se van a respetar sus derechos básicos, como a cualquier otro trabajador o trabajadora. Por otra parte, existiría un mercado negro e ilegal en el cual sería más fácil detectar casos de trata de blancas ya que deberíamos suponer que quienes trabajen de forma voluntaria, lo harán en el mercado legal y regulado.

En un conocido artículo, una prostituta que fue esclavizada por una mafia, obligada a ofrecer servicios sexuales a sus clientes, relata lo siguiente tras haber conseguido salir de esa horrible situación:

[…] supe que nunca habría pasado por esa terrible situación si la prostitución fuese legal. Al día de hoy, aún no puedo entender por qué permanece ilegal en tantos lugares. Si fuese legal, hubiese podido firmar un contrato, saber en qué me estaba metiendo, y podría haber ido a la justicia contra los reclutadores por sus actos.

La ley podría imponer una edad mínima; solamente tenía 17 años cuando fui retenida como esclava sexual y estoy segura de que si hubiese requerimientos etarios para el trabajo sexual, no se aprovecharían de las muchachas jóvenes de la misma manera que lo hicieron conmigo. Podría haber pedido ayuda sin tener que preocuparme por ser arrestada y/o multada. No me convertiría en una de los millones de estadounidenses que fueron encarcelados por un delito no violento.

Legalizar la prostitución podría prevenir que mujeres jóvenes se vuelvan víctimas de violación y abuso, y ayudaría a proteger la salud de las trabajadoras sexuales. La regulación podría imponer el uso de preservativos y tests de ETS para todos. No tendríamos que caminar por las calles; podríamos publicar con seguridad en Craigslist y otros sitios web, de la misma forma que Silk Road hizo que comprar drogas sea más seguro.”

La situación actual empuja la prostitución a un mercado alegal ideal para las mafias que explotan a mujeres, sin poder distinguirlas de aquellas que ejercen la profesión de forma voluntaria.

La pregunta es: ¿En serio preferís salvarlas de las garras de Hacienda en lugar de rescatarlas de las garras de las mafias? No se vosotros, pero yo lo tengo claro: quiero hacerlas dueñas de sus vidas.

Coro XandriCoro Xandri

Quasi-anarquista.

Blog: http://www.elshowdetruman.com/

0
0

0 Comments

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*


ocho − 3 =

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>